viernes, 28 de octubre de 2011

~Entre telarañas.



Mis pensamientos están encerrados en mi vacía soledad
ahí se hallan todo tipo de cuestiones acerca del amor
el hielo nos consume entre las llamas de la crueldad
¿quién de los dos traza mejor este camino desvanecedor?

Dentro de mí existen alas que necesitan evadirse
no es mi momento, no puedo volar lejos del mundo
el tiempo está paralizado ahora que me comprimiste
tus golpes son marcas provocadas por un odio profundo

Mi traición nunca fue fruto de tu venganza
ojos que no quieren mirar por sí solos a su alrededor
no hay destino para mí, rompiste nuestra alianza
en el aire se quedó mi grito colmado de calor

¿Esperarías sin pedirme nada más que calidez?
Amar es ausentarse de tu cuerpo y de tu alma
mi retina no me ofrece nada más que nitidez
el alba está por llegar y yo no veo calma



jueves, 20 de octubre de 2011

~Los extraños.



El fin del mundo ha llegado, tus manos me han liberado
mi cuello sigue apretado a tu vida llena de melancolía
ni siquiera mi corazón podrá sentir tu amor apasionado
ahora mis ojos derretidos siguen el camino de la nostalgia

La sangre de las rosas llena de pena mis sensaciones
ahora todo está dividido... ya no me entristece tu adiós
mi vida sigue adelante y ya puedo exponer mis confesiones
la hora ha llegado a su límite y ahora tocan los días fríos

Comparto mi mente con el mundo y mi corazón con la distancia
no hay ningún método posible para parar el flujo del tiempo
en las lunas más heladas prefiero ver el universo con arrogancia
que observar mentiras que fluyen en mi vida con movimiento

¿Sigo libre o estoy encerrada en la prisión de los recuerdos?
carezco de palabra al enfrentarme a estos grandes impedimentos
no puedo invocar a la felicidad con mis razonamientos muertos
¿por qué mi razón y mi amor se contradicen en desacuerdos?

Sálvame del universo que nos rodea con tu terrible maldad
tú obedeces mis órdenes solo cuando no me hacen daño
produceme ese dolor que una vez sentí en esta inmensidad
un lugar en el que sola me quedo, para mí eres un extraño